domingo, 2 de mayo de 2010

Cuando me falta el aire...
El demonio al que amo, el fantasma sobre el que quiero escurrirme...
Como describir algo que se me escapa al sentirlo, como dar vida a un sujeto ficticio que perturba mi cabeza trastornando todas mis facultades psíquicas, como transfigurarte en palabras; a ti y a esta persistencia anímica que convierte mi vivencia en supervivencia; déjame respirar...
Que ausencia, la tuya, la que me esta matando...
Que has hecho sino arrancar mi alma inocente y adueñarte de ella, sino despojarme de mis ropas y desnudarme hasta dejarme como un perro sin su dueño, moribundo e indefenso, desvalido; dame aire por favor...
Usurpadora de sentimientos adormecidos ahora desbocados por la tenacidad que te acredito desde hoy, hoy que se te acusa de evaporar mis pensamientos, de censurar mi mente y de desequilibrarme hasta el delirio...
Pagarás por ello, más la inexistencia de mis sentidos que a engendrado tu delito no permitirá cercionarme, asi que en esta agonía sin aire solo quiero que cumplas la sentencia de dejarme respirarte.

No hay comentarios:

Publicar un comentario